Lobbying
Nueva directiva sobre la gestión de la calidad de las «aguas de baño»
La anterior normativa europea sobre la calidad de las «aguas de baño» de 1976 fue reemplazada en 2006 por la Directiva 2006/7/CE. Los países miembros de la Unión Europea tienen plazo hasta el 2015 para realizar su transposición. Al procederse a votar la directiva, Surfrider se manifestó ante las puertas del Parlamento Europeo para proclamar las reivindicaciones que venía realizando durante más de dos años.
Desgraciadamente, la nueva directiva no ha prestado la debida atención a las zonas de actividad náutica, el periodo de vigilancia se limita a la temporada estival y, lo que es peor, ha dejado de contemplar la contaminación química. La directiva no es de nuestro agrado, pese a favorecer una mejor información para el público y establecer las condiciones necesarias que las playas deben reunir para gestionar la contaminación de las costas.
Con el fin de cubrir las lagunas de la nueva norma, Surfrider ha decidido poner en marcha laboratorios independientes para realizar análisis a través del programa «Guardacostas».
En ese contexto, hemos elaborado un informe sobre la calidad de las aguas de baño de Europa.
Simulación del impacto de la directiva de 2006 sobre la clasificación de las playas de Francia :
La nueva directiva europea sobre la calidad de las aguas de baño (2006/7/CE) fue adoptada en 2006 y será aplicable a partir de 2015.
Esta directiva establece límites bacteriológicos cuatro veces más estrictos que la norma de 1976, con lo cual son muchas más las playas que corren el riesgo de ser cerradas al público.
Hemos recuperado de la Dirección Departamental de Asuntos Sanitarios y Sociales los datos oficiales sobre la concentración de bacterias fecales correspondientes a los últimos cuatro años, para poder aplicar las reglas de cálculo de la nueva directiva.
Nuestra finalidad es, por lo tanto, alertar al gran público y movilizar a las instituciones ante el riesgo de cierre y desclasificación de muchas playas francesas en el año 2015.
Estos estudios científicos, que se vienen realizando desde 2007, demuestran que si las autoridades no actúan desde hoy mismo para mejorar la calidad de las aguas, muchas playas correrán el riesgo de cerrarse al baño. Lo peligroso es que las autoridades locales decidan clausurar esas playas (para evitar la «mala publicidad» de sus municipios) sin adoptar ninguna medida para la solución del problema.
Ante esta nueva directiva que ha perdido todas sus (buenas) ambiciones iniciales, Surfrider sigue trabajando en sus laboratorios independientes en Europa.



